jueves, 12 de marzo de 2015

Fresas con chocolate!!!

Ahora que es tiempo de fresas, hoy os voy a enseñar un postre exquisito y facilísimo!!! Fresas recubiertas con chocolate!!!

Es tirado de hacer y para los que nos gusta la fruta resultan exquisitas!!!!

La cobertura de chocolate con el tiempo queda dura y cuando la muerdes notas el frescor de la fresa dentro del chocolate, como si explotase... una delicia!!! Se te llena la boca de una mezcla fresca de fresa con chocolate que es indescriptible. El chocolate crujiente que se va fundiendo en la boca mezclándose con la fresa según la mordemos es un pecado!!!

Sólo tiene una pega... que puedes comer y comer y comer sin cansarte, ni empalagarte!!! Y para cuando te has dado cuenta te has comido media fuente!!!

En casa nos encanta y se pueden hacer un montón de variaciones: recubiertas con chocolate negro (como las que os voy a enseñar hoy); recubiertas con chocolate con leche, recubiertas con chocolate blanco; añadiendo un poco de crema de avellanas al chocolate (esto es lo más!!!); añadiendo frutos secos muy picaditos a la cobertura de chocolate; también podemos colorear el chocolate blanco con colorantes especiales para chocolate y nos queda una cobertura de chocolate de colorintxus preciosa... vamos lo que se os ocurra.

A mi hijo Koldo le encantan recubiertas de chocolate blanco; a Iñaki le encantan recubiertas de chocolate con leche y a mí me encantan con chocolate negro. A Mikel le gustan con cualquier chocolate, si están decoradas...

Este postre también se puede hacer con otro tipo de fruta como piña o plátano. Yo he probado a hacerlo con estas dos frutas pero lo que más nos gusta es la fresa.

Bueno, ahí va!

Estas fresas las hice para una merienda-cena que tuve con mis cuñados y sobrinos.

Lo primero disponemos una bandeja de horno o una rejilla encima de un papel de aluminio o cualquier otro tipo de papel para no manchar mucho la encimera y que los restos del chocolate caigan en el papel.


Compramos unas buenas fresas.


Las lavamos muy bien y les damos un corte en la base para que se sujeten bien.

Las ponemos encima de la rejilla tal y como se ve en la foto.



Aquí había una fresa enorme que para poner en la fuente igual queda un poco fea pero yo también la hice porque mi intención era comérmela...


Por otro lado, ponemos una cazuela con agua y la llevamos a ebullición.


Colocamos un bol de cristal para derretir el chocolate al baño maría.


Ésta es la cobertura que elegí para hacer el postre. La verdad es que es la cobertura de chocolate negro que más me gusta.


Y poco a poco derretimos el chocolate con cuidado de que no se nos queme.





Una vez que ya tenemos el chocolate bien derretido, cubrimos las fresas una a una con él. No importa que no se cubran del todo, eso ya a gusto del consumidor. 



Y cuando ya están todas cubiertas, las decoramos con lo que tenemos a mano.


Yo, en este caso, tenía unos azúcares de diferentes colores y un spray dorado, así que fue lo que usé.


Y ya tenemos nuestro postre terminado. Ahora sólo nos falta dejar secar bien el chocolate para que quede duro y pasar las fresas a una fuente de servir,


La fresa gorda me la comí sin miramiento alguno, como podéis ver en la foto. Estaba de muerte!!!


Bueno, yo pasé las fresas a la bandeja de servir antes de que se secasen del todo y me quedaron todos esos chorretones de chocolate, porque soy una precipitada e impaciente. Pero si esperáis a que el chocolate se endurezca, luego la bandeja queda muuuucho más bonita y presentable.


Bueno, espero que os haya gustado el postre, de verdad que es delicioso.


Gabon.

jueves, 5 de marzo de 2015

Remalladora ALFA 8307.


Al final he sucumbido a mis tentaciones y me he comprado, con el préstamo de mi hermana Bego, la remalladora que no tenía!!!

Es que soy muy débil...

No tenía tanto problema con los sobrehilados porque me apañaba a las mil maravillas con el zig-zag de la máquina pero lo que realmente me ha hecho sucumbir ha sido el repulgo que hace esta remalladora. Repulgo que con una máquina normal no se consigue, o al menos yo no he sido capaz de conseguir.

El repulgo lo utilizo mogollón sobre todo para dobladillos de vestidos, bordes de pañuelos de bolsillo... Además, queda la tela un pelín rizada con lo que para los dobladillos de las mangas y de los bajos de los vestidos con las telas de liberty quedan de muerte. En realidad pienso cambiar todos los dobladillos que tengo hechos en los vestidos ya cosidos por repulgos en los bajos y en las mangas!!! Van a quedar impresionantes!!!

La verdad es que es bastante cara, casi unos 700 euros pero he preferido comprarla en Alfa, en Bilbao, porque te dan muy buen servicio y si tengo algún problema con ella me atienden de maravilla.

Uno de los inconvenientes que tiene la remalladora es que requiere una gran cantidad de hilo además de tres bobinas, o conos, a la vez. Si utilizas bobinas pequeñas de hilo te arruinas, con lo que es mejor utilizar bobinas grandes, conos, los cuales también compro en Alfa porque me encanta el hilo que venden. Es de faber coats y me parece que el terminado a la hora de coser con la máquina es brutal.

Como necesitaba un montón de hilos, mi hermana Bego, que es la caña me ha hecho un pedazo regalo y mirad lo que me ha comprado:


Estoy como una niña con zapatos nuevos!!! Los tengo todos ordenaditos y los miro y remiro!!! Me encantan!!!

Un día de estos haré una entrada dedicada a Bego, que es una persona excepcional, pero requiere una entrada para ella sola y muy extensa!!!

Aquí os enseño la remalladora.








Es un poco difícil de enhebrar pero en la tienda de Alfa, en Bilbao, donde he comprado la remalladora, me han dado un minicursillo y he aprendido a las mil maravillas. Además en estas cosas lo mejor es la práctica y sobre todo equivocarte para aprender bien.

Es muy cómoda de utilizar y te ahorra bastante tiempo a la hora de confeccionar prendas porque a la vez que hace el sobrehilado, va recortando la tela que nos sobra con una cuchilla. De este modo nos ahorramos el paso de recortar las costuras de la tela que nos sobra antes de sobrehilar.

De todos modos, la remalladora trae un libro de instrucciones en el que se detalla todo muy bien y es fácil de entender.

Os voy a enseñar la diferencia entre un sobrehilado con el zig-zag de la máquina de coser normal y con el de la remalladora. También quiero que veáis el repulgo que os he comentado anteriormente.



Aquí tenéis el sobrehilado con la máquina normal en tela doble.






Y aquí el sobrehilado con la remalladora.




Éste es el repulgo. Como veis riza un poco la tela.







Sobrehilado con máquina de coser normal.






Sobrehilado con remalladora:




Repulgo:




Y para que veáis cómo me quedó un blusón para verano que hice para Bego una vez que ya tenía la remalladora en casa. La verdad es que queda genial y te ahorra tiempo puesto que como a la vez que sobrehila te corta la tela, te ahorras el paso de cortar las costuras.



Espero que os haya gustado pero sobre todo que haya ayudado a cualquier persona a decidirse si comprar una remalladora o no, en caso de que tuviera dudas.

Pues nada más, el próximo día os enseño los pañuelos de bolsillo que he hecho con los trocitos de tela que me han ido sobrando de todos los vestidos de liberty que he ido haciendo. Como he cosido un montón me han salido muchísimos pañuelos y con el repulgo en diferentes colores me han quedado genial!!!!

Agur.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Macarrones a la Vongole Veraci, versión Kakun!!!

(vamos que... macarrones con almejas en salsa verde y tomate... exquisitos!!!!)

Buenas noches!

Hoy os voy a enseñar cómo hacer uno de los platos que más nos gustan a mi hermana Bego y a mí.

En uno de los tantos viajes que mi aita hacía a Italia en el que fuimos con él y con mi ama, Bego probó en un restaurante pasta a la vongole veraci. Le encantó!!!! Y no paro hasta que mi ama dio con la receta. Así que mi ama se puso en marcha y nos consiguió esta receta exquisita de manos de una mujer maravillosa italiana, Anita. Mis aitas eran muy amigos de un cantante de ópera, Luigi Alba, y de su mujer Anita la cual es italiana y una maravillosa cocinera. Ella nos explicó cómo hacerla y yo la he adaptado a nuestra forma de comer, vamos he adaptado la receta para que sea apta para una dieta hipocalórica. Bueno, casi apta... Para ser apta del todo deberíamos hacer nosotros la salsa de tomate.

Ahí vamos!

Los ingredientes que necesitamos son:

  • aceite de oliva virgen
  • sal y pimienta
  • guindilla de cayena, si nos gusta el picante
  • 1 lata de tomate
  • macarrones, o la pasta que más nos guste, (utilicé lo que me quedaba en el paquete)
  • ajo
  • perejil
  • almejas o chirlas (yo utilicé medio kilo de almejas)


Primero os tengo que decir que el tomate que se utilice para este plato tiene que ser un tomate que no sea muy dulce. Aunque también queda rico con un tomate dulce queda mucho mejor con una salsa de tomate un pelín ácida.

Éstos son los tomates que a mí más me gustan para este plato:



 


Pero, claro, estas salsas de tomate llevan mucha azúcar y no son aptas para hacer una dieta como es debido. Pero si no hay más...

El otro día vi en el super un tomate orlando que me pareció que no tenía azúcares añadidos y bajo en sal, pero no lo he probado. La próxima vez lo utilizaré y veremos qué tal...


Como podéis ver en la foto de los ingredientes, en esta ocasión yo no tenía en casa ninguno de los tomates que he detallado anteriormente así que utilicé el que tenía en casa que también es de la marca Helios, receta artesana con aceite de oliva. La verdad es que quedó rica pero me gustan más los otros tomates.

Si os gusta el tomate natural sin freir también se puede utilizar, vamos que utilicéis la salsa de tomate que más os gusta!!!

Lo primero que hacemos es poner en un bol las almejas o chirlas, desechando las que estén rotas o abiertas que no se cierren al golpearlas. Yo en este caso compré almejas porque no había chirlas, pero para ser sincera me gusta más el sabor que dan las chirlas.


Les añadimos agua fría


Y echamos un puñadito de sal.


Picamos perejil fresco, si tenemos. Lo mejor es utilizar fresco, pero si no hay en casa y tenemos antojo pues le añadimos perejil seco, no pasa nada.


Picamos bien de ajo, como mínimo tres o cuatro dientes para una o dos raciones. En casa nos gusta mucho el ajo, así que yo añado bastante. En este caso añadí lo que podéis ver en la foto.


Ponemos una cucharada de aceite de oliva en la sartén o wok o cazuela y el fuego en vez de ponerlo a tope ( número 9), lo pongo al ocho para que no se me queme. En caso de que no tengáis que contar el aceite utilizado al día, echad dos o tres cucharadas de aceite que queda mucho más sabrosa.



Añado los ajos al aceite y revuelvo para que no se me quemen porque si se queman amargan el plato y nos lo destrozan.


Cuando ya están doraditos como podéis ver en la foto


Añadimos las chirlas o almejas, escurridas, claro! Antes de añadirlas, les quitamos todo el agua salada en la que estaban.


Añadimos el perejil y esperamos que se abran las chirlas o almejas.


Si vemos alguna rota, la desechamos.


Esperamos que se abran,



y cuando ya estén abiertas añadimos la salsa de tomate que más nos gusté. Yo en este caso añadí la que veis en la foto.



Rebaño bien lo que queda en el bote, añadiendo algo de agua para coger bien todo el tomate.


Y ya tenemos nuestra salsa hecha, sólo falta:

  • salpimentar al gusto
  • añadir si nos gusta una guindilla de cayena.


Dejamos que hierva para que se unan todos los sabores, sin que se consuma mucho la salsa.


Cuando ya la tenemos y la hemos probado y nos gusta la apartamos del fuego y cocemos la pasta.


Ponemos agua a hervir. Yo no echo ni sal ni aceite, pero eso a gusto del consumidor.


Ésta es la pasta que tenía en casa, así que es la que utilicé. Son macarrones integrales. En casa nos gusta mucho la pasta y el arroz integral y aunque en la dieta podemos comer cualquier pasta y cualquier arroz siempre nos recomiendan comerlo integral, así que como nos encanta, pues integral.

Cuando compremos pasta o arroz integral es muy importante comprarlos de cultivo ecológico o biológico. Para saber si nuestra pasta es de este tipo de cultivo tenemos que ver en el paquete ese dibujito verde con una hoja en puntos amarillos que aparece en la foto, en la esquina inferior derecha según miramos la foto.



Una vez que el agua esté hirviendo, echamos la pasta y la dejamos hirviendo el tiempo que nos recomienden en el paquete.


Removemos la pasta para que no quede pegada y la dejamos hirviendo, en este caso 10 minutos.



Una vez que ha pasado el tiempo, escurrimos la pasta y la añadimos a nuestras salsa que tendremos ya caliente.


Revolvemos bien y dejamos que hierva un poco la salsa con la pasta para que los sabores se impregnen.




Y ya tenemos nuestra pasta hecha!!!!


A servir y a la mesa!!!!


De verdad que este plato resulta exquisito!!!! Probad a hacerlo, es muy fácil y delicioso!!!! La pasta está rica, pero chupar las chirlas o almejas con esa salsa... uuuummmmm de rechupete!!!!

Espero que os guste.

Otro día os enseño a hacer una maravillosa, deliciosa, ligera y reconfortante sopa de pollo que hago una vez por semana para poder cenarla en casita mientras veo Puente Viejo con Iña en nuestro super sofá...

Gabon